El lunes pasado, mientras comíamos un rico asado en familia festejando el feriado, ocurrió algo terrible. Mi abuela pidió que le alcanzaran la sal y mi hermana, hay de ella pobrecita, le pasó directamente de mano en mano el salero.
Sabido es que el salero debe pasarse apoyándolo en la mesa.
Nadie sabe bien que significa en realidad, pero si de algo estamos seguros los mortales, es que pasar de mano en mano el salero es un presagio de mala suerte.
Algunos atribuyen la muerte al salero, otros la desdicha amorosa y varios indican que quien pasa el salero de mano en mano jamás ganará la lotería.
Es sabido que a un hombre de por acá, de unos 120 kilos, murió tras recibir la sal sin que primero la hayan apoyado en la mesa. Algunos hombres de ciencia atribuyen este hecho a un ataque al corazón por comer con sal y tener mucha presión, para nosotros son puras habladurías.
Mi hermana, muy inconciente la pobre, ignoró todo lo antes dicho y pasó nomás de dedos de ella a dedos de mi abuela el salero. Acosada por el pánico tras el relato de la historia por parte de mi abuela, la pequeña ya no sale de su cuarto para no tentar a la suerte. Nada le ha ocurrido desde el lunes a hoy pero quién sabe si ese no es el peor hechizo. La idea que nos proponemos aquí es develar ese secreto que lleva detrás este acto de brujería brutal. Tiempo atrás cuando ni el Dólar (lejos de valer tres pesos con veinte) ni el euro existían, las personas se pagaban con sal. De allí proviene también, por ejemplo, la palabra salario. Ante la dificultad que ofrecía el pago con esta moneda es que surge el mito del salero sobre la mesa. Si, mientras se realizaba el pago de mano en mano, algunos granos caían al suelo era imposible determinar quien era el culpable por ese desplome. -Yo te lo pase pero vos no lo atajaste a tiempo- -¡Cualquiera… lo tiraste porque era una sal falsa y pasaba de largo en el colectivo!- Eran algunos de los diálogos que se oían en aquel entonces. Tales eran las discusiones que se armaban entorno a este tema que una mente brillante resolvió que quien pagaba debía apoyar toda la sal sobre la mesa. Luego, quien cobraba, la retirara de ahí mismo. Así ante cualquier caída estaba bien identificado el culpable. Creo yo que toda esta historia es mentira. Que fue creada por un grupo de científicos sinvergüenzas que lo único que pretendían era borrarnos por completo la verdad terrible de lo que pasa al entregar un salero de mano en mano. ¿Como pueden hacernos creer que la vida no esta determinada por las fuerzas del bien y del mal cuando bien sabemos que nuestra historia esta escrita en los horóscopos, y determinada por la suerte? Yo siempre me pregunto ¿Para que seguir a los semáforos, o abrocharnos el cinturón de seguridad, si igualmente esta establecido que esta semana será ideal para los negocios y en ningún lado dice algún presagio de muerte para los leoninos?
Antes de despedirme una consulta para que me cuenten ¿lo del salero es en todo el mundo? ¿todos usteds conocían lo terrible de pasar de mano en mano la sal?
Saludos a todos, hasta pronto
Joaquín





